La Lapa Roja

Tinna Rós Guðmundsdóttir, abril de 2006

 

En México, Centroamérica y Suramérica hay dieciséis diferentes especies de lapas de colores y tamaños muy distintos. Algunas de ellas están en peligro de extinción a causa de la deforestación y la caza de pichones. La Lapa de “Spix”, que tiene su origen en Brasil, está en tanto peligro de extinción que ya no existe en la naturaleza y las pocas que quedan todavía viven en cautiverio.

            Más o menos 1000 Lapas Rojas viven en Costa Rica. Aunque ya haya áreas protegidas y organizaciones que se dedican a la protección de las lapas, el número va disminuyendo. El problema más grave es la caza de pichones, pero a causa de la pobreza (y también de la codicia) los campesinos se ven forzados a robarlos para ahorrar dinero para su familia. Este comercio es ilegal, pero mientras haya alguien que compre las aves, las lapas siguen en  peligro.

 

Características

La Lapa Roja es un ave grande de colores muy llamativos y puede llegar a medir unos 79 centímetros de envergadura y a pesar unos 900 gramos. La mayoría de sus plumas son rojas, excepto las de las alas, que son azules y amarillas. La Lapa Roja se caracteriza por su cola larga de color azul. Alrededor de los ojos no hay plumas y aunque no haya diferencia entre los sexos, hay diferencia entre las edades porque los jóvenes tienen los ojos morados, mientras que los viejos los tienen amarillos. Su pico que es muy fuerte y ganchudo le sirve para abrir las duras semillas de las que se alimenta.

 

Alimentación

Las Lapas Rojas son muy activas y por eso tienen que comer mucho. No solamente usan el pico para comer, sino también las patas. Comen varios alimentos como frutas, flores, semillas u hojas, depende de la estación del año. Estos árboles son, por ejemplo, el Jabillo, el Gallinazo, la Ceiba, el Ojoche, pero su favorito es la Palma Real.

            Cuando los pichones están todavía en los nidos, los padres les traen comida, pero solamente hasta que puedan salir a buscarla solos.

 

Los nidos

Cada año las lapas buscan nidos para reproducirse. Esta búsqueda no es fácil porque el árbol tiene que tener un hueco para hacer el nido dentro de él. Este no es el único problema con que las Lapas Rojas se encuentran cuando van a reproducirse, porque a causa de la deforestación ya no quedan muchos árboles con huecos adecuados, ni comida, ni protección. Por la falta de nidos hay parejas que compiten por el mismo nido y al final resulta que la pareja menos agresiva tiene que marcharse y por eso no se puede reproducir. También hay otras aves, iguanas y avispas que quieren ocupar los nidos. Las parejas que encuentran nidos ponen tres o cuatro huevos pero con mucha suerte solamente un pichón sobrevive hasta la madurez.

Se puede dividir el año de la Lapa Roja en cinco categorías:

1) De septiembre a diciembre las parejas encuentran el nido adecuado y lo protegen.

2) De diciembre a febrero las hembras ponen huevos y los incuban durante 22 días.

3) De enero a febrero los pichones salen del cascarón.

4) De marzo a mayo los pichones vuelan del nido, más o menos 75 días después de que nazcan.

5)  De junio a agosto el pichón vuela con sus parientes, aprende de ellos a encontrar comida y se socializa.

 

El futuro

Las Lapas Rojas son conocidas y populares en todo el mundo y mucha gente sueña con tenerlas como mascotas, sin saber nada de su peligro de extinción a causa de la deforestación y el robo de pichones. La verdad es que mientras exista el comercio con las lapas y la gente que las compra, nada va a cambiar ni mejorar. Por eso tenemos que informar a la gente sobre la situación de las lapas y qué podemos hacer para ayudarlas a reproducirse.

            En Costa Rica hay una asociación, LAPPA, que protege y estudia las lapas, informando a la gente de ellas. Los objetivos de la asociación son:

 

a) Aumentar la población de las Lapas Rojas en el Centro Pacífico.

            b) Mejorar la situación económica de la comunidad humana de la zona para que apoyen la conservación de recursos naturales. 

            c) Hacer el Centro Pacífico una región de destinación turística atractiva. 

 

Ahora LAPPA está poniendo a prueba el poner nidos artificiales en el tronco de los árboles que en el futuro ayudarán a las lapas a reproducirse. También organizan cursos para los chiquitos en las escuelas en el Centro Pacífico donde enseñan la necesidad de proteger la Lapa Roja. Esperemos que no olviden esta sabiduría porque ellos son los que van a tener que protegerla en el futuro.

 

 

 

 

Mi experiencia con la Lapa Roja

Entre agosto de 2003 y agosto de 2004, viví en Costa Rica, trabajando como voluntaria. Al principio, trabajé en un zoológico en el centro de San José, que se llama Zoológico Simón Bolívar. Allá conocí a las Lapas Rojas por primera vez  y  me di cuenta de que tienen una personalidad  muy fuerte. Siempre andan en parejas, y si una de ellas muere, la otra no quiere buscarse otra pareja. En el zoológico los únicos que las cuidaban eran hombres, lo que hizo que ahora no quieran a las mujeres. Una de ellas, por ejemplo, no me quería para nada y andaba todo el día buscándome para picarme…  

            También trabajé en un parque nacional que se llama Carara. Allí conocí a una zoóloga inglesa que se dedica a la protección de la Lapa Roja. Con ella fui a las escuelas en el campo circundante para enseñar a los chiquitos la necesitad de proteger la lapa.

            Por haber estado tan cerca de la Lapa Roja y conocido en cuánto peligro se encuentra, me enojo mucho cuando veo personas andando con un papagayo que sé que está en peligro de extinción. Espero que en el futuro la gente se de cuenta de eso y el comercio con animales en peligro de extinción termine para siempre. 

 

 

 

 

Bibliografía

Nemeth, N., Lapas Rojas: Nuestra población y Dónde Vivimos,  Programa Regional en Manejo de Vida Silvestre para Mesoamérica y el Caribe, Universidad Nacional, Costa Rica.

 

http://www.guiascostarica.com/ev.htm

 

http://en.wikipedia.org/wiki/Scarlet_Macaw

 

http://www.lappacr.org/about.htm